lunes, 3 de noviembre de 2008

Varanasi :ciudad mágica

A las 6:00 a.m ya estamos en pie, y no por gusto sino porque nuestro sale a las 7:00 a.m.
No hemos podido reservar asiento asi que habrá que luchar para hacerse hueco.
Finalmente logramos encaramarnos en el altillo de un sleeper, así que nos pasamos el viaje hasta Varanasi dormitando.
A las 14:00 horas estamos ya en Varanasi.
La ciudad destila un encanto especial, una espiritualidad díficil de definir.


Nos hemos alojado en una guesthouse que nos recomendaron varios viajeros.
El sitio cerca de lo burning gates es muy acojedor y desde la terraza que corona el edificio hay unas vistas excepcionales de la ciudad.
Hemos aprovechado la tarde para dar una vuelta acercarnos hasta las burning gates. Un espectáculo chocante para nuestra occidentalizada mentalidad.


Allí, tras purificar los inertes cuerpos bañandolos en el Ganges les queman a la vista de todos.
La distribución de las piras funerarias se hace teniendo en cuenta la pertenencia a las distintas castas de los difuntos, los únicos cuerpos que no son quemados y son arrojados directamente al Ganges son los recién nacidos, sadhus, personas muertas a raíz de una picadura de serpiente, leprosos.


Las burning gates funcionan las 24 horas del día y uno acaba acostumbrándose al reinante olor a chamusquina.


Las calles adyacentes son de un trajín constante de cadaveres transportados a hombros de amigos y familiares al son de .
Alojados en nuestro hotel nos hemos encontrado con Magda y Fredi, una simpática pareja de argentinos que ya nos cruzamos en Nueva Zelanda y Laos.