martes, 4 de noviembre de 2008

Disfrutando de la Puja

Esta mañana hemos desayunado en el hotel con Poncho.
Hemos empleado la mañana en pasear tranquilamente por la ciudad.
A última hora de la tarde hemos alquilado un bote junto con Poncho, los argentinos, un par de franceses, un inglés y 3 israelítas, del hotel para dar una vuelta por el Ganges.


Hoy celebran la Puja y hay una enorme multitud haciendo ofrendas en el Ganges.


El espectáculo es inconmensurable, los sonidos, olores y colores se alían para devenir pura poesía.


Pese a la suciedad y elevada toxicidad de sus aguas, el Ganges logra atraer a millones de peregrinos que beben y se bañan en sus aguas a modo de purificación.
Cualquier occidental enfermaría gravemente.
Por sus turbias aguas hemos visto desfilar más de un cadáver de vaca, el Ganges es el fin de muchos hombres y animales.
El colorido de la Puja, celebración religiosa, nos dejó a todos embelesados.


Definitivamente ha sido una muy buena idea ver parte de la celebración desde el agua.


Ya por la noche nos hemos tomado una birras en la terraza del hotel con el resto de la gente. Muy, muy buen ambiente así que hemos pasado muy buen rato.